Mi humilde opinión: Reseña del libro "Bajo la misma
estrella" Parte 1
La verdad nunca había leído un libro
contemporáneo, no me llaman la atención de hecho, más aun si las historias
históricas, como Ivanhoe o Robin Hood aún son ignoradas por mí en su mayoría,
la razón de su lectura se debe a un simple cameo por su parte en uno de mis
simplones gustos con la computadora y su conexión a Internet, sé que a todos
nos gustan varios libros, y quizás, esta no sea una más de millones de reseñas
hechas a un libro por parte de un lector con un teclado, pero las paginas
leídas hasta ahora esta obra ha llamado mi atención para ser criticada, alabada
u otro sinónimo presente en nuestra lengua.
Pues bien comenzamos y trataré, de que al
ser ésta, uno de mis primeros intentos de análisis y reseñas acerca de una obra
literaria escrita por alguien que de verdad ha sido merecedor de una impresión
pues se quede pequeña ante el libro.
Comenzamos con la introducción de la
misma, la cual relata a Hazel Grace, una superviviente de cáncer tipo IV, y la
vida suya a sus 16 años, los reflejos de que a pesar de haber tenido cáncer,
posee alguna de las cualidades de una chica inteligente pero adolescente, con miramientos
de seguridad y profundidad respecto a su personalidad, pero sin dejar de ser
una chica, tratando de lograr tener una rutina de lo más tranquila y
seguir adelante mientras sea posible, al principio como en todo vemos bastante
introducción de los personajes importantes para la narrativa, con pasajes
y pensamientos tan profundos dignos de citarlos:
Sólo
hay algo peor de tener cáncer, y es tener un hijo con cáncer
Una frase tan sublime cuyas repercusiones
ante el lector no abarcaría mi reseña, como muchas de otras frases es incluso
es una de los tópicos centrales del libro para poder entender lo que
sucede.
Continuando en el segundo capítulo
contamos con la introducción de quien hasta ahora es uno de mis personajes
favoritos Augustus Waters, un personaje tan seguro de ser el mismo como de
ser maduro consigo mismo, quien es quien es luego de tantos tropiezos
desafortunados que logran dar a entender de que la madurez conlleva el dolor
relativo de cada uno de nosotros.
Ambos logran una comunicación de lo más
tranquila, es más cómo podemos ver al iniciar el libro y la relación de estos
nos hace darnos cuenta de cuán simples deben ser las cosas para una amistad
bien labrada, y aunque uno de los primeros tópicos del libro podría ser la
unión entre personas enfermas o sobrevivientes, tratando de darse apoyo; pero
no sucede en este libro sino más bien, Augustus da la impresión de ser tan
amigo como de ser hábil con el juego de las citas de manera nata o cómo es que
el ser mismo de una persona logra cautivar a más de una persona, y
enamorarse es tan sencillo como respirar.
Ambos se unen de manera personal denotando
gustos, y aunque parezca que pecan de ser pretenciosos, solamente nos dan a
entender de que mientras más natural y sincero seamos con nosotros mismos y con
los demás es mucho más fácil formar una relación humana.
En fin ambos llegan a ser unidos por los
libros, siendo Una Aflicción Imperial, el móvil por el cual la pareja se une,
es el motivo por el cual la pareja sabe que tiene futuro, basta con tener
algo tan profundo en común para saber que todo va a salir bien, y la unión por
un libro tiene absolutamente lógica al pasar tanto tiempo en tratamiento y rehabilitación,
y aunque sean de lecturas diferentes se dan cuenta de que tan importante
es ver el mundo con los ojos de otro sin dejar de tener tus propios anteojos,
una de las frases más lindas de esta etapa de la historia es:
Por
qué los chicos creen que una película de chicos nos gustara a las chicas
Dando nos a entender que mientras seamos
quienes seamos nunca podremos ver el mundo con ojos que no hayamos tenido que
forjar por nosotros mismos.
Pues bien mientras su unión por los libros
sucede, nos damos cuenta de que su relación es más que amistad, es y perdonen
mi entusiasmo una historia cliché de amor con variedad propia de un plato
sabroso re-inventado tan acostumbrados al sabor, pero sorprendentemente con el
sabor de una primera experiencia.
A colación viene uno de los primeros
historias de los personajes secundarios, tan merecedores de su propia historia
por ser el lazo entre dos personas tan predestinadas, Isaac, el amigo de ambos
terminan con su novia antes de una operación que lo dejara ciego debido a la
necesidad de evitar la propagación del cáncer.
Nos muestra de una manera simbólica como
es que las personas sufren dando lugar al llanto el cual siempre estará
presente, aún si los ojos estén o no con nuestra voluntad.
Hazel acudirá a tratar de apoyarlo, porque
es una de las acciones que hace alguien como ella, lanzando otra cita que
merece su lugar en su reseña:
A
veces la gente no entiende las promesas que están haciendo cuando las están
haciendo.
Dándonos consejos sobre cómo es que no
podemos obligar a las personas a amarnos como, ser considerados con quienes nos
aman.
Al final del capítulo podemos ver como Augustus
pasa de ser un buen amigo a alguien digno de respeto, cuando parafrasea la
frase del libro:
Esa
es la cosa sobre el dolor, demanda ser sentido.
La historia continúa y nos logra enfocar cuán
importante resulto ser el libro, para Hazel, es uno de sus favoritos, y desea
conocer el final de la mayoría de los personajes, y Augustus logra ser
cautivado por esto y por la recomendación que hace Hazel sobre él; luego
conocemos detalles sobre Isaac, y posteriormente Augustus logra dar con el
autor del Libro Una Aflicción Imperial, el cual le responde por email y este le
cuenta a Hazel, ella había intentado de todo, pero es Augustus quien logró
contactar a su representante o editora y mediante esta logran comunicarse
con el autor, el cual le responde sus dudas; este detalle es muy grande para
Hazel, gracias a esto admira a Augustus y su entusiasmo, Hazel recibe la
respuesta del autor frente a las dudas sobre el final del libro,
argumentando que no es posible hacerlo sin tener cierta desconfianza de una
secuela de su libro, por lo cual la invita a Ámsterdam para contarle el final.
Hazel se enoja y decide que es lamentable que ella no pueda viajar, pero lo
acepta.
Augustus le pregunta cuál fue el deseo,
que ella tuvo por su condición de enferma del cáncer, recibiendo la respuesta
de que era un viaje a Disney, con lo cual Augustus denota que Hazel fue
muy apresurada, e incluso vale decir en sus palabras: pidió un deseo cliché.
No sabemos nada del deseo de Augustus pero
conforme avanza la narrativa vemos cómo Augustus trata de ganarse a Hazel y no
sólo a ella, sino a sus padres un detalle tan grande para cualquiera como
para mí mismo, sea por capricho suyo o no Augustus, es en definitiva el
caballero en esta historia.
Augustus hace un uso perfecto de los
simbolismos, algo que hace que mi admiración por él sea grande, dándonos a
entender que bien podría ser un detalle romántico digno de un novio, podría describirlos
aquí, pero recomiendo su lectura, al ser uno de los relatos más fieles sobre un
detalle que una persona enamorada es capaz de hacer.
Augustus salta al frente y le cuenta a Hazel que él, no gasto
su deseo, pero le no regalaría el deseo, sino que le gustaría compartirlo, Y
sin más cuento le dice que arregló todo para lograr que los dos puedan viajar
a Ámsterdam y conocer al Autor.
Néstor W, Barrera R,